Esta vaca está tan asustada que empieza a llorar. Después se da cuenta de dónde está.

Es ilógico pensar que los seres humanos somos la única especie capaz de sentir emociones cuando últimamente son cientos de vídeos los que podemos ver en la web precisamente de animales que nos dan grandes lecciones, ya que demuestran tener sentimientos puros y nobles. La historia que te contaremos a continuación es un claro ejemplo de ello.
Todos sabemos el destino de las vacas lecheras cuando la granja no tiene más opción que cerrar sus puertas por diversos motivos. 


Algunas son llevas a otras granjas, pero ciertamente esto casi nunca ocurre, la opción más común es sacrificarlas. Emma (una vaca muy querida en la granja por su antigüedad) pensó que este sería su destino. Toda su vida había estado sirviendo en la misma granja pero ahora su hogar cerraría para siempre.
Toda la vida de Emma consistió en producir leche, mismo destino que comparten muchas vacas. Se sabe que las vacas solo producen leche cuando están preñadas o han tenido un ternero, por eso constantemente son cargadas y al mismo tiempo separadas de sus pequeños para que la leche sea vendida por la industria alimentaria y no consumida por estos. La cruel separación se repite constantemente, si para un ser humano el perder a un hijo es una pérdida irreparable, imagínense lo que será para estos animales que sufren dicha perdida una y otra vez todo con tal de que produzcan leche, cruel ¿no creen?
Durante años Emma tuvo que ver como la separaban de sus terneros, ahora que la granja había cerrado, pensó que lo peor se aproximaba, pues sus días de producir leche también habían terminado y no quedaba más que su carne para consumo humano.

La mejor noticia fue que la Organización llamada "Kuhrettung Rhein-Berg - Lebenshof für Tiere" la cual se dedica a rescatar vacas, compró a Emma. Fueron ellos mismos quienes la recogieron y la llevaron hasta el refugio, en el cual los animales viven sus últimos años tranquilos y seguros.  Sin embargo, lo mejor viene más adelante.

Cuando las personas encargadas del refugio fueron por Emma y la subieron al remolque, esta se mostró un poco inquieta y renuente. Suponemos que el miedo de imaginar a donde iba fue muy grande pues Emma lloró, sí, un claro ejemplo de que los animales también son capaces de sentir.

Sin embargo, ella estaba en un error y lo comprobó al llegar al refugio y mirar a otras vacas pastando tranquilamente. Toda su vida había estado en un espacio reducido y ahora tenía la oportunidad de desplazarse cómodamente, así que le llevó un rato el acostumbrarse y adaptarse a los demás animales. No pasó mucho tiempo cuando Emma se unió a las demás vacas, por fin su vida sería más feliz y tranquila, por fin era libre.

Las demás vacas rescatadas no dudaron en acercarse a ella y se dice que una manera de saludarse entre los animales es oliendo el hocico y es lo que podemos observar en la imagen. Emma se mostró más relajada, evidentemente ese lugar no tenía nada que ver con el matadero.

Después de un tiempo se podía observar a Emma feliz por el pasto junto con las otras vacas. Definitivamente la vida de muchos animales no es nada fácil, sobre todo cuando pasan por la terrible situación de ser separados de sus crías.

En el siguiente vídeo podrás observar como Emma pasará sus últimos años, feliz y libre:


Ojalá el destino de muchos animales pudiese terminar así, sin embargo, los seres humanos dependemos de muchas especies para sobrevivir. ¿Egoísmo, doble moral o ambas? Y tú ¿qué opinas al respecto? Déjanos tus comentarios y ayúdanos a compartir la historia de Emma. 

Creditos y Fuente:Sun Gazing, Youtube, Nolocreo
Compártelo en facebook
Esta vaca está tan asustada que empieza a llorar. Después se da cuenta de dónde está. Esta vaca está tan asustada que empieza a llorar. Después se da cuenta de dónde está. Reviewed by Samantha Olivares on 9:11:00 Rating: 5